¿Lo he soñado?

La realidad copia a los sueños. Gabriel García Márquez.

Nada hay tan novelesco como la realidad.
Advertencia de la película EL CLAVO.

04 agosto 2017

Dunkerque: Salvamento del cine bélico.

Dunkerque es una obra maestra del cine bélico. Capaz de sumergirte en la batalla que sabes que vas a perder porque no puedes derrotar a la muerte invisible que merodea en los arenales de la playa, que revolotea en el cielo y que te destrozará a dentelladas en el mar.

Si durante la primera Guerra Mundial los generales se enorgullecían de que al enemigo había que
matarlo en la lucha cuerpo a cuerpo y no soportaban matar a larga distancia, en 1940, el enemigo
se ocultaba hasta lograr la invisibilidad. Tiempos lejanos aquellos de 1912, cuando el influyente ministro de Marina alemán, el gran almirante Alfred Tirpitz, insistía en dotar a los barcos de guerra de espolones de abordaje.  



La playa de arena más grande de Europa se transforma en un escenario magnifico para comprender uno de los episodios decisivos en el curso de la segunda Guerra Mundial. Considero a Christopher Nolan uno de los más grandes cineastas de todos los tiempos. Me impresionó con El Caballero Oscuro, por su capacidad de otorgar a la historia de Batman un sello propio, un estilo de vertiginosa acción desde el primer minuto de la película, para adentrarnos en la historia repleta de dilemas morales y que remata con una sorprendente renuncia al reconocimiento de los héroes. En Dunkerque, a los héroes que combaten, los consuelan sus familias. El rescate es físico y psíquico. Tienen que ser rescatados moralmente de la derrota en la batalla de Dunkerque para que sigan combatiendo y, una vez salvados de la ratonera en que se convierte el Canal de La Mancha, consigan la victoria en la segunda Guerra Mundial.  En cierto modo, actúa como la separación de las aguas del Mar Rojo. 


Ahora, en junio de 1940, los héroes de Dunkerque son las familias, los padres, los hermanos que acuden en masa a rescatar a sus soldados antes que sean masacrados por los invisibles nazis. Nolan no quiere mostrar al cruel enemigo. Una lluvia, de majestuoso simbolismo, cae en forma de panfletos al comienzo de esta sensacional película. Son como mariposas que se balancean sobre las los cascos de los aliados. Nos deja boquiabiertos la advertencia de que están acorralados y que no hay escapatoria. Las ráfagas de ametralladoras se ocultan tras la impresionante banda sonora del fiel Hans Zimmer. 


Nuestro corazón, nuestro cerebro no tardan en comprender en tan sólo un par de minutos que la suerte de la batalla para cerca de 400.000 soldados británicos, franceses, belgas y holandeses, está echada. La muerte puede sorprenderlos en cualquier momento: ametrallados, bombardeados o torpedeados. El espectador siente la asfixia en medio de un torbellino de violines que convierten la banda sonora en una apoteosis audiovisual de la batalla. 


Nolan, consigue arrojarnos entre esos soldados sin escapatoria.  Apiñados como esas fichas de dominó que caen apiladas, unas encima de otras, Los soldados, con apenas diálogos, incluso entiendes que no los haya cuando una palabra escuchada puede suponer la vida o la muerte, nos transmiten la desesperación, la lucha por la supervivencia. En cambio, los familiares que acuden a salvar a sus hijos y a sus hermanos con embarcaciones comerciales, de recreo, de pesca,  son la única esperanza frente a los Stukas alemanes que  bombardean desde el cielo e incluso frente a los torpedos que destrozan cualquier intento de socorrer a los náufragos. Es una esperanza frágil, pero es un milagro que en menos de una semana más de 250.000 soldados fuesen evacuados a las costas británicas. Nolan se centra en los héroes británicos, tal vez, olvida resaltar el papel que muchos franceses tuvieron en esa heroica odisea. 








Frente a los poderosos bombarderos alemanes los británicos defendían la evacuación con los ágiles cazas Spitfire. Las hazañas de los pilotos de esos efectivos aviones quedan patentes por Nolan en esa escena de vuelo sin motor que se eterniza (me recordó otra escena de la mítica la película El paciente inglés: el amor en la guerra). El piloto Tom Hardy permanece con su máscara de aviador y oculta su rostro. Nolan quiere que los actores sean secundarios frente al potente significado de las imágenes.
El cine superando a los diálogos. El milagro de Dunkerque.






Jamás hemos contemplado en el cine el horror que sienten esos débiles soldados ante la guadaña invisible de los nazis. El heroísmo de los británicos que, criticaron la decisión de Winston Churchill de no enviar más fuerzas de rescate para disponer de suficientes efectivos que impidiesen la previsible invasión de Gran Bretaña, cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial.
Dunkerque, también cambiará el rumbo en la carrera de la 90ª entrega de los Oscar. Es previsible que arrase.




     

  

17 diciembre 2016

Atrapado en la poesía: PATERSON


Si el cine busca la poesía en la sencillez de la vida de unos personajes puede adquirir un
reflejo de la rutina diaria de mucha gente. Pero, además, puede conseguir atrapar la belleza
en esa repetición cotidiana. Jim Jarmusch nos presenta la vida de una joven pareja, que se
muestra apasionada con los sueños y anhelos más naturales; gustar a los demás, triunfar.
El actor protagonista muestra lo camaleónico que resulta ser pasando del malvado Kylo Ren,
en Star Wars, al poeta Paterson.




Disfrutar de unos versos, contemplar una cascada en una ciudad, escuchar las placenteras
sensaciones al oir un relato de otro o una simple anécdota, un paseo con tu perro, aunque no
sea una mascota que te entusiasme... Tantas pequeñas cosas que tienen una genética común:
la sensibilidad. El misterioso encanto de los poetas es un poderoso imán que los atrae y nos
alivia ante la desigualdad física. Una niña poeta, un turista extranjero que comparte su
devoción por los versos.

La estructura de esta deliciosa película presenta rasgos de la divertida "Atrapado en
el tiempo". Mientras Bill Murray intenta vislumbrar todas las probabilidades para
cambiar su vida en busca de la felicidad, en Paterson, la rutina y la poesía aceleran el
reloj del conductor Adam Driver (irónico apellido en esta historia). La jornada diaria
pasa de forma vertigionosa y sin embargo, el sosiego y la calma dominan el carácter
del poeta. Ni siquiera aspira a publicar sus versos. Sólo quiere que la historia avance
para que su poema se desarrolle, hasta que pueda arder como un fósforo.

Con esa hipnótica sencillez de las imágenes, el espectador cae en ese vaivén de
calma pero siente que la intimidad puede alterarse y que está latente cualquier ruptura.
En la vida ocurren cosas inesperadas. Pero, suelen ser provocadas sin darnos cuenta
de ello. La rutina la puede romper una mascota traviesa, un actor enamorado, una partida
de ajedrez, la música de un pub... pero en Paterson la poesía, el arte,y el recuerdo de
otras gentes que vivieron en ese lugar, volverán a encajar el puzle más sencillo en
la complejidad del amor y de la vida. La poesía atrapada en la sencilla rutina.

29 marzo 2016

PRAGA, la novia bohemia del Moldava


Adentrarse en una ciudad tan cautivadora, como Praga, con reflejos dorados y mágicos, supone recorrer un espectro arquitectónico que abarca más de mil años. Podemos comprobar la evolución
de la arquitectura desde el sencillo rómanico, trasladarnos al majestuoso gótico, pasando por la elegancia renacentista y llegar al barroco más deslumbrante. Su belleza barroca atrapa al visitante
y le permite descubrir aspectos renacentistas o modernistas ligados al sensual art nouveau.
Incluso hay una Praga cubista en la calle Libuse. 


Elevando la vista divisamos los siniestros pináculos de sus  torrres, que aguijonean las brumas del cielo y el alma de los turistas. El Moldava, celoso, refleja en sus aguas sus encantos bohemios
y barrocos. Abajo la impresionante Plaza de la Ciudad Vieja (Staromestké Námesti, que dicen los lugareños). Dejo algunos nombres en checo para que no olvidemos esta endemoniada lengua eslava.


Los visitantes descubren una ciudad de cuento de hadas, salvo por las hordas de turistas. Recorren
sus avenidas hasta la extenuación y combaten el riesgo latente de deshidratación (las caminatas diarias suelen superar los 14 kilómetros) con la cerveza. Los checos dicen que más que una bebida
es un alimento. El agotador deambular por las calles adoquinadas de Praga requiere disfrutar
de esa gran variedad de cervezas que elaboran.
 La "pivo", como ellos llaman, que más se aprecia es la Pilsner Urquel, inventada en 1842. Las cervezas artesanales son imprescindibles por su auténtico sabor. Algunas como la clásica lezak o rubia suave y otras como la kávové pivo, con sabor a café. Incluso el medallista checo Lukas Pollert, dice que se trata de una estimulante bebida iónica.

La ciudad de las cien torres invita a iniciar el recorrido que hacían los monarcas al entrar en Praga.
Comenzando por la torre de la Pólvora (Prasná Brána). Notable muestra del gótico tardío.Separa la Ciudad Vieja de la Nueva. Desde aquí comienza la peatonal y comercial calle Celetná. 


EL PUENTE DE CARLOS. Como si la alquimia siempre estuviese presente, se contruyó en fechas capicúas por Carlos IV, ya que cuentan que la primera piedra se colocó el noveno día del séptimo mes de 1.357, a las 5,31 horas. Lo que implica: 1-3-5-7-9-7-5-3-1. Sea o no preludio del cáculo de Bolzano o en honor a Brahe (enterrado en Nuestra Señora del Tyn), uno de los grandes matemáticos, a los que dicen que mató su discípulo Kepler, la leyenda de la mágica Praga se remonta al espiritu de Abraham ben Jakob de Córdoba, cuando el puente era de madera.
El puente es la mayor construcción de obra civil medieval del planeta. Lo atraviesan más de cinco millones de turistas cada año.

   
La historia hace que aparezcan escalofríos si el paseante, al atardecer, escucha el relato de los condes rebeldes contra los Habsburgo y que fueron decapitados por Fernando I, y que doce de sus cabezas permanecieron expuestas entre las estatuas que flanquean el famoso puente, durante....diez años. La insurrección bohemia fue el comienzo de la Guerra de los Treinta Años.   
La historia de Praga está plagada de defenestraciones para derrocar a los monarcas. Después la famosa Primavera de Praga  en 1968 trató de acelerar la crisis del comunismo, que finalmente derribó  la Revolución de Terciopelo en 1989. coincidiendo con la caída del Muro de Berlín. 

 En Praga el arte florece con la música Mozart, con la literatura de Kafka que creció en la Ciudad Vieja y  con la poesía de Rilke.

Antes de cruzar el Puente de Carlos, debemos deternos en el Klementinum, situado en la antigua Iglesia de San Clemente y disfrutar de la sensacional Biblioteca Nacional, que alberga más de 6 millones de obras, con globos terráqueos y celestes. Si ascendemos al torreón podremos realizar una perfecta fotografía panorámica de la ciudad. 


El cine no podía dejar de recurrir a una ciudad tan bella como Praga. Recientemene me referí  a LA MEJOR OFERTA, como una inolvidable y truculenta unión entre el arte y el amor misterioso. En otras ocasiones se busca la intriga de MISION IMPOSIBLE.



 El tranvía que recorre la linea 22 nos evitará la fatiga que supone el ascenso al Castillo. El Castillo constituye el símbolo de Praga, es un complejo de iglesias, casas y palacios (residencia el Presidente de la República Checa). Ocupa una superficie de unas 7 hectáreas y es el corazón historico del pais. Podremos contemplar el cambio de guardia y los uniformes que el presidente y exdramaturgo Vaclav Havel encargó al director de vestuario de la película Amadeus.

También podemos contemplar el colorido de las casitas del Callejón de Oro. Kafka vivió en el número 22 entre 1916 y 1917. Y por supuesto, la majestuosa Catedral de San Vito. Iniciada en  1344, no terminó de construirse hasta 1929. Una elevada nave gótica es iluminada por fascinantes vidrieras, rinde homenaje a San Wenceslao con una mágnifica capilla. No podemos dejar de admirar los fantásticos vitrales,  estampados por Alfons Mucha en 1931








Al salir nos quitaremos unos cuantos años de encima si "tocamos la fuente de la eterna juventud".Curiosamente, son las damas las que más se acercan a "palpar" esa fuente.


Bajando de El Castillo nos encontramos en Malá Strana (Barrio Pequeño), que es por excelencia el barrio barroco de Praga, Comienza con las dos maravillosas torres donde finaliza el Puente de Carlos. La más pequeña es la torre de Judit. Es más antigua que la más alta, que es renacentista.     


 De regreso podemos ver el Reloj Astrónomico, sólo comparable al de la catedral de Estrasburgo y recuperar las energías con el sabroso colesterol de la sopa gulash (carne en salsa asada con nata y arándanos, que se acompaña con knedkliky o masa de pan en rodajas).  

En la siguiente jornada nos acercaremos al barrio judío y como portal nos servirá la estatua conmemorativa (que representa a un hombre sin cabeza) de Frank Kafka, que era oriundo de la Praga Judía.  Nació en 1883 y vivió junto al reloj medieval. El autor de "La metamorfosis", "El Proceso" y "El Castillo", supo adentrarse en la angustía del siglo como pocos escritores.


El pueblo hebreo se asentó en Praga en el siglo XII. En la actualidad es el barrio de Josefov. Podemos visitar la sinagoga Maisel, la sinagoga de Pinkas, donde se puede ver la exposición de más de cuatro mil dibujos de los niños judíos que fueron encarcelados y muchos asesinados por los nazis en el campo de concentración de Terezin, en el norte de Bohemía. Dentro de la sinagoga están inscritos los nombres de más de 80.000 judíos checos que murieron durante el nazismo.



A pesar del reducido espacio que ocupa,  hay más 100.000 enterramientos. Los desniveles del terreno se originan al estar acumulados en más de 12 estratos que se derrumban con el paso del tiempo, ya que la costumbre judía es cubrir con  tan solo un sudario los cuerpos. Resulta curioso ver unas piedrecitas sobre las lápidas. Se trata de la costumbre hebrea de sustituir la flores efímeras por la eternidad de las piedras. Aquí está enterrado el rabino Löew, que según la leyenda, creo al Golem,
hombre artificial para vencer a los enenmigos de los judíos.  


También podemos visitar la  hermosa Sinagoga Española, en esta zona se asentaron los judíos expulsados de España en el siglo XV por Isabel la Católica.


Praga es una ciudad  para recorrerla a pie y para reposar y leer en los cafés; los más famosos son el Slavia, en la calle Narodni, el Savoy, en Vietzna, 5 y el Louvre, el predilecto de Einstein, Kafka y Rilke. Ìmpresionante es Obecni Dum en Namesti Republiky, 5).


El viaje se acaba, el lujo de Praga se plasma en el famoso cristal de Bohemia y en la música clásica. Conciertos en capillas se ofrecen a casi todas horas. Mozart compuso y estrenó Don Giovani. Mozart no encontraba la inspiración porque residía junto al Teatro, muy cercano al Mercado de Frutas y allí las mozas le distraían. Finalmente, su mecenas lo alojó en otro lugar, junto al cementerio y allí sí estuvo más inspirado.

   
Lennon también está presente en Praga. De forma espontánea se empezó a pintar un muro bajo el puente de Carlos recordando su asesinato en 1980.

25 octubre 2015

El marciano solitario: MARTE.


   Una peripecia espacial del marciano solitario Matt Damon nos proporciona
   diversión en la hostilidad del planeta rojo. El náufrago espacial aislado consigue
   atraparnos con su estética visual y musical.



   Verdadera mezcla de otras películas como Náufrago  y Gravity, pero superando a
   ambas, MARTE, consigue, gracias a la destreza y veteranía de Ridley Scott y a la
   solvencia de Matt Damon, hacernos disfrutar durante cerca de dos horas y media
   de una excursión al planeta rojo.



   Temas como la lucha por la supervivencia, el optimismo y la solidaridad, destacan
   sobre la narración (basada en la novela The Martian, de Andy Weir, que la regalaba 
   en su blog).   Gracias a la dirección de Ridley Scott, auténtico mago en construcción
   de historias épicas, al astronauta botánico Damon (a modo del oficial botánico
   Joseph Banks  del Endeavour), junto a la altruista colaboración de la Agencia Espacial
   China con la NASA, nos adentramos en una aventura galáctica que nos divierte.

   La estética de la película es impresionante. Es natural que proceda del creador de
   la mítica Blade Runner. Alien o Gladiator (Prometheus, también futurista me resultó
   algo aburrida).

   La  película mantiene con la banda sonora de Harry Greson-Williams una cadencia
   que acompasa la historia. Seleccionando una decena de éxitos de música disco de los
   años 70 y 80,  la predilecta de la comandante de la nave, Jessica Chastain. Así,




   escuchamos al comienzo "Don´t leave this way" de Telma Houston pasando por temas,


  entre otros, como "Waterloo" de Abba, "Hot Stuff" de Donna Summer, "Love train" de




   The O´Jays  y terminando con el tema de Gloria Gaynor....(bueno, mo me gustan los
   spoilers, pero como se imponen para los impacientes, ahí lo dejo también).



Tantas canciones tan conocidas que arrasaban en las discotecas rompen la soledad del
protagonista y contrastan con el silencio infinito del cosmos, aunque parecen desatar las
furiosas tormentas marcianas. Por cierto, imposible sobrevivir sin la tan socorrida cinta
americana. Cine de ciencia-ficción y música disco: ciencia divertida en el cine. 


          

12 octubre 2014

El cine negro fluye en LA ISLA MÍNIMA.


Hay películas que se encuadran dentro de un género y permanecen
como símbolo de una categoría. Recuerdo la película magnífica de
José Luis Garcí, El CRACK. Cuando Alfredo Landa cambió  el registro de sus personajes clásicos de ligón de suecas en Benidorm por el del detective Germán Areta recibió el aplauso general del público. Ahora, otro gran actor como Javier Gutiérrez se adentra
en un personaje camaleónico acorde con un pasado oscuro que debe
ocultar.   


Pero a veces, al hablar de una película de género, concretamente de
las llamadas de "cine negro", parece que se pretende empequeñecerlas.

Creo que con la ISLA MÍNIMA, de Alberto Rodríguez, disfrutamos
de una historia de cine negro con mayúsculas. Ya  nos sorprendió con
GRUPO 7.
 

El arranque de los primeros planos, con fotografía cenital de las
marismas del Guadalquivir trata de hipnotizar al espectador. Puede
que nos invite a descubrir y a encajar las piezas de un rompecabezas
de agua y fango.



El cine se mueve en terrenos pantanosos para inquietarnos y adentrarnos
en  una sociedad que vive una época que trata de sacar la cabeza fuera del
agua (la historia se repite, aunque con motivos distintos). Roza temas
tan palpitantes y desgraciados como la violencia machista, la explotación
represora para aplastar los enfrentamientos entre terratenientes
y peones que se tratan de organizar sindicalmente; el trapicheo de la droga
y el contrabando en esas humildes barcazas, la prostitución...

Documenta la  curiosa evolución de las escuchas teléfonicas policiales.
Un "pinchazo" antes era un "pinchazo", ahora son controles sutiles  de
redes sociales, historial de llamadas y correos electrónicos.

Esas piezas se superponen en los años 80: tratamos de  escapar del
franquismo y encauzar la dureza de aquellos años hacia  el sugerente
siglo XXI. Los años pantanosos de la transición y la esperanza de los
tiempos actuales se vislumbran a través de dos policías que se enfrentan
a un caso  macabro: el brutal asesinato de unas adolescentes. 

Redunda la fotografía.  espléndida,  en tonos de imágenes fractales
llenas de calma,  de tonos verdes, cobaltos, azules... que serpentean
tratando de escapar de una vida de misería en los latifundios andaluces
o de atrapar la mínima esperanza de una vida mejor en la tierra prometida
de una Marbella reluciente e irreal. 



Fluye el Guadalquivir y transcurre una película brillante que tensa los nervios
del espectador. Acabas sintiéndote atrapado por ese ambiente de los 80 y que
 guarda un asombroso parecido con lo que nos toca vivir.